Categoría: Un poco más del tren
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Una merienda entretenida
Para María, era un incordio tener que acompañar a sus padres a las veladas que, una vez al mes, organizaba su abuela. Si, al menos, asistieran más niños…. Pero no, solo estaba ella y tenía que esperar pacientemente sentada en un sillón hasta que los mayores decidían dar por terminada la visita. Bueno,…
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Un café a media tarde
Sentada en la mesita habitual de la cafetería, espero, como casi cada tarde, que aparezca por la puerta. Me acomodo en mi sillón con una taza que nunca llego a terminar porque no es más que la excusa para ocupar ese sitio durante un rato. Pegada a la cristalera, veo personas caminar y les invento…
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Una estrella fugaz
María solo había deseado una cosa, de verdad, en su corta vida: un perro. Fantaseaba con tener un compañero de aventuras. Se lo había pedido un millón de veces a sus padres, intentando múltiples y variadas tácticas. Pero ni las carantoñas ni las rabietas le habían servido de nada. En una ocasión, consiguió una respuesta…
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La lluvia que cae
La lluvia, que no se cansa de caer, golpea la ventana y se empeña en calar a Laura a cualquier precio. Su cuerpo y su alma. El simple pensamiento de que pudiera hacerlo, le produce un escalofrío y la necesidad de envolverse fuertemente en la manta. Está refugiada en el pensamiento infantil de que es…
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Paula
Paula miraba por la ventanilla del autobús que la llevaba al colegio, pero su cabeza estaba muy lejos de la ruta habitual y del motor traqueteante de un vehículo que ya pedía a gritos la jubilación. Sobre su falda de uniforme, el libro que estaba leyendo de nuevo. A sus casi quince años, aquella historia…
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El ruso
El ruso camina con dificultad por la nieve, entre los arbustos pelados del bosque. Lleva muchos kilómetros y muchas batallas a su espalda. Está acostumbrado. Un nómada permanente en busca de su lugar en el mundo, que no se conforma con menos de lo que cree merecer. Ama su libertad, pero se siente cansado. Siempre…
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Elisa
Elisa se bajó del autobús en la parada de Gran Vía, justo antes de la plaza de Callao, como cada mañana desde hacía dos años. Con cuidado de no tropezarse con los tacones, acabó de ajustarse la falda de tubo tan pronto pisó la acera. Sintió un poco de fresco y pensó que había calculado…
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Una barra de labios y un dragón
En cuanto escucha cerrarse la puerta de la calle, María sabe que tiene campo libre para colarse en la habitación de sus padres. Allí está el tocador de mamá, maravilloso a sus ojos. Y el maquillaje, los peines y los frasquitos de perfume que, aunque ella no sea consciente, delatan siempre sus visitas clandestinas. No…